Ocultación de Betelgeuse por Leona – 12 de diciembre de 2023

¿Te desplazarías más de 300 km un día entre semana para ver un evento de pocos segundos? Si la respuesta es , tienes delante de ti a un astrónomo amateur, sin duda (tranquilidad, somos inofensivos… casi siempre). Y eso es lo que hicimos un grupo de socios de la Societat Astronòmica de Castelló la noche del 11 al 12 de diciembre. (Y mucha más gente).

Hace ya algunos meses que comenzamos a hablar del tema: Betelgeuse sería ocultada por el asteroide (319) Leona. Ocultaciones estelares ocurren continuamente, pero una estrella de esa magnitud no. ¿Vamos? ¿No vamos? La decisión tardó algo así en tomarse como lo que duraría la ocultación. A la puerta del bar, tripa llena (se piensa mejor), Luís, Alberto, Miguel y Jordi decidimos escaparnos hacia Alicante.

Poco tiempo después, aparece el proyecto StarBlink, y optamos sin dudarlo por participar en él, más teniendo en cuenta el currazo que se metieron para ofrecer información sobre las zonas de visibilidad, creando software exprofeso, etc.

La avanzadilla fueron Miguel y Alberto, Luís y Clara, que tras el justo y necesario almuerzo partieron al punto elegido. Tras algunas incertidumbres de última hora elegimos como zona de observación la población de Moratalla (Murcia). Una vez sobre el sitio se localizó un punto  lo más cercano posible a la línea de totalidad para montar el campamento. El último en llegar fue el que suscribe, que apareció en el sitio sobre las 9 de la noche, a mesa puesta.

Los equipos que desplazamos fueron variados, intentando así combinar varias focales y asegurarnos recoger datos con uno o con otro. Hay que tener en cuenta que el ajuste del tiempo en este caso era fundamental.

  • C8, con cámara ASI 224 en modo video y control de tiempo con flashes.
  • N150 f5, con cámara ASI 224 y control de tiempo con GPS.
  • Teleobjetivo 300mm con cámara sony a7i en modo video y control de tiempo con GPS.
  • Ojos (con y sin gafas).

Además de algunas cámaras preparadas para intentar sacar timelapses de la ocultación y las consabidas cafeteras (y alguna gotita de Terry), en esta ocasión a cargo de Miguel.

Las nubes estuvieron amenazando toda la noche. A ratos más espesas, a ratos más tenues. Despejándose, nublándose, viento, algún vendaval, etc. Lo que era esperable. Pero no, el señor Murphy no fue malvado del todo y a la hora exacta de la previsión, 2:15:23 hora local, con todos los equipos disparando como si del lanzamiento del Apollo XI se tratara, y nuestros ojos clavados en Betelgeuse, se produjo la ocultación. La duración fue un poco menor de lo previsto, y un poco entre nubes, pero pudimos verla claramente.

Mientras íbamos recogiendo y echando el último café antes de echarnos a dormir un poco ya íbamos compartiendo algunos resultados por el grupo de Telegram (gracias organizadores!). En general hubo suerte y casi todo el mundo pudo registrar el tránsito.

Y a dormir, que un ratito después amanecía y tocaba paliza de vuelta.

Resultados.

Los días siguientes fueron de trabajo duro intentando sacar el máximo a nuestro datos. Algunas cosas salieron mejor y otras no tanto, pero para eso íbamos con varios equipos.

En el caso del C8 la grabación de los flashes falló; tenemos una buena curva pero no podemos sincronizar el tiempo con la exactitud necesaria. Por otro lado, el timelapse tampoco salió del todo como queríamos, pero… son cosas del directo.

Sin publicar datos concretos (hay que dejarles tiempo a la gente del IAA para que trabaje con ellos), sí podemos ofreceros algunas de las curvas de luz obtenidas. En las próxima semanas si las mejoramos o podemos sacar más datos los iremos publicando aquí.

Para mi en particular esto servía como aprendizaje, hace tiempo que quiero meterme en temas de ocultaciones y demás, y ha sido un buen revulsivo. Hemos aprendido a procesar curvas de luz, a preparar las tomas etc., Pero sobre todo fue un buen momento de esos que recordaremos mucho tiempo; salvando las distancias, como los viajes a ver eclipses, en que el eclipse es importante pero no es el único importante. 

Agradecimientos.

  • A la gente del proyecto Starblink por el currazo que se han metido.
  • A la Cafetera, gran musa del astrónomo.
  • A Otto, por no tirarme el telescopio en el último momento.
  • A Duna, por limpiar el plato.

c. Imágenes, textos y gráficas: J. González, M. Molina, A. Sol, L. Robledo, C.E. Socarrades.